VIOLENCIA EN COLOMBIA: DESDE EL ESCRITORIO HASTA LO FÍSICO.
Editorial por: CRISTHIAN DAVID TORRES RODRÍGUEZcdtrnews@gmail.com
La violencia en Colombia es un hábito, hace parte de la idiosincrasia del país, es la vida cotidiana, claro en algunos lugares se hace más visible que en otros, pero violencia no es solo matar o atentar contra la población civil, violencia también son las decisiones que toma un gobierno a favor de unos pocos o de unos grupos, dónde los beneficiados siempre son los mismos.
Ante ese panorama que hacer, ¿criticar? Eso lo hacen los columnistas con sus apuntes ponzoñosos en los medios más destacados que obedecen por lo general a políticas contrarias a la de los dueños de la opinión del país. Pensar es algo difícil de mantener, actuar es casi imposible. ¿De qué les ha servido a estos escritores mostrar la realidad nacional, cuando en el peor de los casos son enviados al descanso eterno?
Colombia es un país particular, muchos saben lo que pasa, algunos se atreven y lo comentan, el problema es que aquí pocos leen y escuchan, entonces el vulgo en medio de su ignorancia se deja conquistar por la palabrería y la buena publicidad que goza el actual mandatario, hablando en diminutivos como con compasión en un discurso manipulado dónde el siempre será el superior. Por su parte los “ciudadanos” acuden a sufragar por que en Colombia hay “democracia”, salen los votantes, creyendo en un futuro promisorio, otros y en su gran mayoría les han pagado para votar por alguien o simplemente les han regalado una camiseta que se convertirá en trapero del baño, ni que hablar de los que reciben cerveza y lechona, entonces el civil que ha ejercido su derecho al voto no sabe que esa “X” es ponerse la soga al cuello.Las políticas y los pensamientos de los colombianos siempre influenciados por la telenovela o el “realitie” de moda, están pendientes del partido del domingo y por supuesto de la prensa amarillista ilustrándonos acerca del aborto, sin dejar de lado su influencia por la iglesia en todos los ámbitos que los atañen. Eso en cuanto a la gente que en cierto modo vive tranquila en las poblaciones grandes, dónde lo único que les preocupa es la incontenible alza constante de impuestos.

¿Pero qué pasa en las denominadas “zonas rojas”? Tanto en la ciudad como en el campo las oportunidades son escasas, no hay trabajo, así el gobierno y el DANE digan lo contrario, entonces no encuentran nada diferente en su entorno, tal cual como lo mencionó el filósofo Spinoza “Si usted ha reflexionado con seriedad y ha resuelto que lo mejor para usted es violar, robar y asesinar, sería muy tonto si no lo hiciera. Adelante, hágalo” - (“Adelante presidente” también se puede asesinar desde un escritorio) - “Si cree que el asesinato es su camino y corresponde a una vida dentro de la ética, sígalo sin arrepentimiento. Pero, por mi parte, yo he llegado a conclusiones diferentes y no voy a discutir con quien piense que lo mejor para él es lo que usted piensa”.
Con el anterior discurso, restando el paréntesis, un sicario de cuna lo hace, porque resulta que el también tiene que comer y por supuesto debe tener los jeans, tenis, camisa y celular a la moda, para estar bien presentado para el jefe, salvo que lo doten de uniforme y para invitar una que otra mujer de su gusto.
Por su parte las mujeres de pueblo también tienen su vida propia y el sexo hace parte de los elementos fundamentales para la interacción, relación y mantenimiento de la sociedad. A algunas no les importa, les abren las piernas a los guerrilleros de las FARC, por que “son los duros y tiene billete” pero suponiendo que en determinada población, esos guerrilleros son despojados por las AUC (también tienen buen “billete”), entonces las señoritas también proceden al acto con algunos paras, pero resulta que el gobierno se inventó el plan de reinserción, por ende dicha población pasará a manos de la fuerza pública y algunos integrantes del ejercito harán también lo propio con las muchachas. Todos comen del mismo plato, también comen papa, arroz y carne cuyos cultivos son extraídos da la mismo territorio y todos viven de lo mismo, la coca, extorsión, secuestro y violación de los derechos humanos.
Se habló de sexo ¿Qué diría la iglesia de esa cadena de fornicación? Hablemos de fútbol, el deporte rey, aquel que pone a sufrir a muchos por que llega hasta las entrañas pasionales de los ciudadanos del “común”. El 27 de febrero de 1.997, se jugaría un clásico en alguna cancha de fútbol cerca del Urabá antioqueño, todos los pobladores tendrían que asistir ya que han sido amenazados de muerte, el cotejo lo celebraron Paramilitares versus Militares, con el partido la gente del común pensaba que la violencia cesaría…
Antes de que el árbitro diera el pitido inicial del encuentro, algún transeúnte acercó el balón al centro del campo, que iba guardado en un saco de fique, la pelota oficial era la cabeza de uno de sus amigos que se llamaba Marino López, el pueblo grito al ver la consecución de patadas propinadas al cráneo destrozado, luego el pueblo se enmudeció. 2 a 1 ganaron los paras, aunque no se terminó el partido, porque el balón se había dañado, “el balón era pésimo” aseguro uno de los delanteros del equipo del Ejercito y luego al famoso tercer tiempo, embriagarse hasta los tuétanos en la tienda más cercana.Siendo ese un singular episodio entre tantos, ¿Qué puede pensar un sujeto de estos? sin entrar en calificar su educación, cultura y psicología. La violencia va mucho más allá de sembrar cultivos ilícitos y defenderlos con enfrentamientos con armas, Colombia tiene un problema ético desde el presidente hasta los indigentes.
Pero los medios de comunicación se acostumbraron a vivir en un país de “presuntos”, nunca acusan a nadie porque pertenecen a
monopolios que manipula al gobierno y a los medios. Y lo peor como asegura Fernando Garavito en su libro Paramilitar para Paramilitares: “Un gobierno represivo, aliado con la delincuencia común, qué pone los mecanismos jurídicos que se requieran al servicio del narcotráfico” (hasta la reelección). Garavito argumenta además que: “El gobierno no está en manos de los paramilitares: el gobierno es paramilitar. El presidente de la República es Castaño (¿Q.E.P.D.?)”. “Uribe lo representa en los cócteles en todas las regiones del país a donde va, comparten “lecho, mesa y habitación” por que según creen los paras es el único que ha tenido y ha golpeado a las FARC. “El comandante es el autentico presidente de la República”.Colombia y sus conflictos internos que son negados por el mandatario ¿qué rumbo tienen? Es difícil creer que exista paz algún día. Ni sentándose en una mesa de negociación como lo hizo Pastrana se podrá resolver el conflicto, si hay un despeje es como crear un país dentro de otro país con distintas leyes, es ceder terreno, un intercambio humanitario aumentaría el número de guerrilleros o el último recurso sería ¿masacrar las poblaciones dónde permanezcan estos grupos sin importar la población civil?
¿Cuál es la solución?
Fotografías: Álvaro Uribe: http://colombiaelige.blogspot.com/
Carlos Castaño: http://www.tkb.org/
Graffiti: www.darth.internet-factory.de
Paramilitar: http://www.el-mundo.es/

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home